Antes de cambiar un producto, hay que cambiar las preguntas. En la mayoría de los hospitales, las preguntas habituales a la hora de comprar un insumo son: ¿funciona?; ¿cuánto cuesta? El enfoque circular añade otras preguntas: ¿qué pasa con esto cuando llega a su fin de vida útil?; ¿puedo postergar su fin de vida útil?
Ese cambio de lente transforma las decisiones de compra, de descarte y de diseño de procesos y permite pensar más allá de las paredes del hospital: ¿adónde van nuestros residuos y qué impactos en la salud y en el ambiente pueden tener?
Algunos pasos sencillos para iniciar este camino son:
1. Hacer una auditoría visual de residuos plásticos
Recorrer una sala, una farmacia, una central de esterilización para identificar qué plásticos se utilizan y cuántos son de un solo uso. Salud sin Daño ofrece una lista de chequeo para la desplastificación del sector salud, disponible de forma gratuita en el sitio web de la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, que convierte esa caminata en datos accionables (acceda aquí a la guía de uso).
2. Identificar qué puede esterilizarse en lugar de desecharse
Uno de los cambios con mayor impacto es sustituir materiales de un solo uso por sus equivalentes reutilizables cuando el comité de infecciones lo avale. Batas, campos quirúrgicos, contenedores de instrumental: en varios hospitales de la Red Global ya se demostró que la seguridad clínica no se compromete cuando el proceso está bien diseñado.
3. Revisar la separación en origen
Hasta el 80% de los residuos que genera un centro de salud no son peligrosos. Sin embargo, al mezclarse con residuos infecciosos en bolsas rojas, todo se trata como material peligroso y el costo se multiplica. Mejorar la separación puede ser una forma sencilla y accesible de comenzar en este camino; además, separar ayuda a concientizar al personal sobre el tipo y la cantidad de residuos que se desechan.
4. Incorporar criterios ambientales en las compras
Cuando dos productos tienen un desempeño clínico equivalente, elegir el que genera menos residuos o el que puede reciclarse es una decisión de política de compras. En Salud sin Daño tenemos documentos de criterios de compra para guantes y textiles que pueden guiar para comenzar el cambio. De igual manera, si en el hospital ya cuentan con una lista de criterios de sostenibilidad, pueden compartirla con nosotros a través de este formulario. Así, trabajamos en equipo con los hospitales de la Red, mejorando y ampliando los criterios a partir de lo que ustedes ya están haciendo.
Algunas claves para profundizar este trabajo
Salud sin Daño ha creado uno de los repositorios más completos en español sobre plásticos y circularidad en salud. Estos son algunos recursos útiles para empezar:
→ Principios guía para adoptar la circularidad en el sector salud: un resumen de política con marcos de trabajo concretos y recomendaciones para instituciones de cualquier tamaño y nivel de complejidad. Publicado en 2024, es el punto de partida más sólido para entender el enfoque antes de actuar.
→ Curso de plástico, clima y salud: a través de diez sesiones dinámicas y participativas, una forma práctica para capacitar al personal sobre el origen y ciclo de vida de los plásticos, la conexión directa entre los plásticos y el cambio climático, los efectos de los microplásticos en la salud humana y el papel del sector salud en la generación y posible reducción de residuos plásticos. Es gratuito y pueden realizarlo al ritmo que más les convenga.
→ Reducción y sustitución de plásticos: página de recursos con guías, herramientas y casos para reducir el uso de PVC y otros plásticos prioritarios en el sector salud.
→ Minimización de residuos: orientaciones prácticas para la segregación, el reciclaje y la reducción de costos operativos en los establecimientos de salud.
→ Iniciativa “Menos plástico, más salud”: si su hospital quiere compartir su experiencia o conectarse con otros establecimientos que ya están en este camino, esta iniciativa de la Red Global es el espacio para ello.
Si trabaja en un hospital o en un sistema de salud en América Latina y el Caribe y está buscando dónde empezar, o si ya tiene una experiencia que valga la pena compartir, los recursos de Salud sin Daño están disponibles sin costo y en español.
El planeta no necesita que todos los hospitales lo hagan todo a la vez; necesita que más hospitales empiecen.